Maniobra de Heimlich

Maniobra de Heimlich

El atragantamiento sucede cuando a alguien se le bloquean de repente las vías por donde debe pasar el aire y no puede respirar. Seguro que todos alguna vez hemos sufrido un atragantamiento leve. Si presenciamos este tipo de atragantamiento debemos actuar de la siguiente manera:

  • Intentar que la persona tosa para conseguir desbloquear las vías respiratorias.
  • Eliminar cualquier bloqueo de su boca usando los dedos índice y pulgar para intentar agarrar el trozo de comida u objeto.

Es fundamental desbloquear la garganta y las vías aéreas que impiden el paso del oxígeno ya que la falta de oxígeno al cerebro puede tener consecuencias irreversibles. Esta situación provoca una hipoxia cerebral que puede conducir a un daño cerebral grave y también, en el peor de los casos, a un resultado fatal con el fallecimiento de la persona atragantada.

En las personas mayores, entre las causas más comunes de atragantamiento están los alimentos mal masticados, sobre todo la carne, o bien el atragantamiento involuntario de algún objeto pequeño que se mantenía en los labios o boca. Para evitar estos accidentes, los especialistas aconsejan en las personas mayores las siguientes medidas:

  • Cortar los alimentos en trocitos pequeños.
  • Poner atención en masticar: hacerlo lentamente y de forma cautelosa, sobre todo, si se utilizan prótesis bucales.
  • Eludir reírse y charlar animadamente o bien discutir mientras se mastica y se traga.
  • Tener un vaso de líquido a mano mientras come.
  • Utilizar espesantes en el caso de que la persona tenga problemas de deglución.

En caso de atragantamientos graves, en los que la persona no pueda toser, ni hablar, y el tono de su piel comience a tomar un tono azulado, hay que actuar lo más rápido posible. Es importante evitar dar en la espalda a la víctima, es una práctica habitual e instintiva, pero lejos de ayudar a la persona atragantada podemos empeorar la obstrucción de las vías.

Si el atragantamiento es grave es importante que se llame lo antes posible a los servicios de urgencias al 112. Mientras llegan, la práctica de primeros auxilios a la víctima puede ser fundamental para su vida.  A continuación les contamos cómo realizar la maniobra de Heimlich en caso de estar ante un atragantamiento grave:

  1. Pregunte a la persona si se ahoga, y observe si puede charlar. Si tose de forma fuerte y puede hablar, no realice la maniobra, puesto que una tos potente puede desocupar el objeto causante. Estaríamos en este caso ante un atragantamiento leve.
  2. Si la persona no puede hablar ni toser, póngase detrás y rodéela con sus brazos a la altura de la cintura.
  3. Ponga un puño por el lado del pulgar sobre el ombligo, o bien bajo el esternón. Si la víctima es una persona obesa, el puño se pone en el tercio inferior del esternón (donde se hace el masaje cardiaco).
  4. Sostenga el puño con la otra mano y haga compresiones veloces hacia dentro, con la intención de impulsar con brusquedad el aire para arriba y facilitar la expulsión de la comida u objeto.
  5. Realice las compresiones hasta que el objeto salga por la boca.
  6. Si la persona pierde el conocimiento, déjela en el suelo y verifique que no tenga nada en la boca. Si respira, colóquela de costado sin dejar de vigilarla. Si por el contrario no respira, comience con las maniobras de reanimación sobre el pecho. La carencia de oxígeno por atragantamiento puede provocar paro cardiaco.

 

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