Uno de los momentos de diversión de los voluntarios de Volan junto a nuestros mayores.

La asociación Volan es de esas entidades a las que debemos agradecerle muy mucho el trabajo social que realizan. Sin ánimo de lucro, esta organización pretende mejorar la calidad de vida de las personas que viven en residencias de mayores como la nuestra, San Luis Gonzaga en Majadahonda (Madrid). Es uno de sus principales objetivos y en ello llevan trabajando desde 1992. “Queremos mejorar la calidad de vida de los ancianos en residencias implica combatir la soledad y el aislamiento emocional -acompañándoles y ayudándoles a fortalecer sus relaciones de convivencia-, la pasividad, el aburrimiento,  el estancamiento y empobrecimiento personal y la pérdida de autoestima que trae consigo la pérdida progresiva de capacidades, tan frecuentes en este contexto, y  transmitir a estas personas, a través de múltiples actividades, el convencimiento de que son personas válidas, necesarias e importantes para el resto de la sociedad, que tienen mucho que aportar y que enseñar, pero sobre todo, y esto es lo más importante, que son personas  queridas”, aseguran los responsables de Volan.

Poquito a poco ha ido creciendo, pasando de ser una única familia hasta superar los más de 150 voluntarios y desarrollar su labor en más de diez residencias en Madrid y una en Vigo (Pontevedra). Las acciones solidarias de Volan solo cuentan con financiación privada, no cuentan ni han contado, con ninguna subvención pública, manteniendo así su total independencia. Las visitas de los voluntarios de esta entidad a nuestra residencia en Majadahonda son muy agradecidas por nuestros mayores. Música, baile y talleres de todo tipo hacen los días más felices a los residentes que enseguida se animan a participar en cualquiera de las actividades que Volan trae hasta nuestro centro de mayores.

Tal vez sea que desde aquí cada vez más personas descubrimos diariamente que nuestros mayores tienen infinito amor que dar aún y su regalo sea la respuesta  a este crecimiento

Os dejamos con unas bonitas palabras en las que los responsables de la entidad explican el porqué sigue en marcha esta iniciativa tan necesaria: “Difícil, probablemente, comprender el crecimiento de Volan en estos años; en realidad, tanto como comprender lo gratificante de trabajar con un colectivo como el de los mayores, tan complejo, duro y, en parte, desesperanzador. Tal vez no hay respuesta a este crecimiento porque probablemente sea la magia excediendo la palabra, la magia de las sonrisas y las caricias -las dadas y las recibidas-  lo que justifica los esfuerzos y el crecimiento de Volan. O tal vez sea que desde aquí cada vez más personas descubrimos diariamente que nuestros mayores tienen infinito amor que dar aún y su regalo sea la respuesta  a este crecimiento”.

Taller de manicura en nuestra residencia de ancianos de Majadahonda.